basta de esos códigos minitas, basta de la pelotudez de la edad, basta de la definición de sexo y del machismo. somos todos un mismo ser humano, tendríamos que aprender a ver más allá de lo que tenemos allá abajo o por quién es más histérico, y empezar a pensarnos como simples personas en un mundo sin dirección, desamparado. sería inaccesible la gilada si la división entre hombres y mujeres fuera tan solo una palabra perdida en el diccionario, o un rumor que escuchaste en otoño, y eso si que sería placentero.
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