fue toda la tarde acompañada por una misma sinfonía que se repetía sin cesar, retumbando por el vecindario mientras otros actos triviales eran llevados a cabo. como la vecina (que cubre sus repugnantes defectos con un amigable caretaje) pintando en su atril favorito, ella también escuchaba la sinfonía. los animalillos que corretean por los hogares de alto voltaje y pasan el tiempo hallando rastros de personas desaparecidas, ellos también escuchaban la sinfonía. como los gringos de en frente que disfrutan del dialecto sudamericano ("che boludo" en un intento de encajar con la civilización), ellos también escuchaba la sinfonía. como mi ser silencioso que encuentra los momentos adecuados para recitar una poesía de cortazar y hundirse en esas oraciones tan complejas pero siempre gratas, yo también escuché la sinfonía.
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