la realidad es que los verdaderos próceres no son un apellido que se halla en uno de esos libracos históricos. no tienen ninguna similitud con sarmiento, ni colonizaron a una región entera. aquellos que deberían recordarse son los de buen corazón, los bravos, los que siguen ciegamente un ideal que haga el bien, y no buscan un callejon con sus nombres a cambio.
Etiquetas: cincuentayuno